10/02/2008 Después de 2 horas y media de viaje que equivalieron a dos horas y media de conducción de Jesús y dos horas y cuarto de siesta míos llegamos a Vidrieros. Hace un frío que pela, -6º C es lo mínimo que ha marcado el termómetro del coche.
10/02/2008 Empezamos esta ruta en la cual la primera referencia después de Vidrieros es la Iglesia.10/02/2008 Seguimos por un camino ganando altura rápidamente. Con más perspectiva se aprecia mejor la belleza de la zona, más este día en la que luce un sol espléndido. Nos sobresaltamos con el ruido de las hélices aceleradas de tres perdices. El sol, la temperatura que va siendo cada vez más agradable, la paz que hay aquí…todo apunta a que hoy tendríamos que disfrutar de lo lindo pero cuerpo y mente -que se expresan en malas sensaciones- hoy pesan más.10/02/2008 Después de una hora caminando, hacemos “otra” parada en el chozo de Mollorente. En el camino hasta aquí hemos dejado algunas huellas en la nieve.10/02/2008 Lo siguiente es la subida a la antecima que precede al Pico Huelgas, para evitar las “escobas” que hay en la línea que une el chozo con el pico, subimos por el lateral derecho de la montaña. A pocos metros de la cumbre nos ponemos los crampones para atravesar una zona con nieve.10/02/2008 Paradójicamente hacer cumbre supone perder el ángulo de la que se sube y lograr ángulo para poder ver otras, desde aquí alcanzamos a ver el Espigüete con sus arista Este y cara Noreste.10/02/2008 Giramos sobre nuestros pies hacia el norte y aparece el Curavacas, hoy más gigante que nunca.10/02/2008 A medio camino entre Espigüete y Curavacas destaca la pirámide del Murcia, también con nieve.10/02/2008 Nos asomamos a la cara noreste y parece que nos hayan “colocado” un decorado pintado de blanco. En el fondo de este decorado se encuentra el Pozo Oscuro que ahora es una pista de hielo indistinguible del entorno. Al otro lado del pozo, después de remontar la ladera opuesta al sitio donde estamos, se encuentra el Pico Lezna .10/02/2008 Seguimos la ruta, ahora bajamos del Monte de las Huelgas y vamos hacia el Curavacas, la llave de paso hacia el Callejo Grande es el Hospital y su Collado.10/02/2008 El camino se desdobla ofreciendo la posibilidad de llegar a otros destinos. Uno de ellos es la Canal al Pozo Oscuro, dada su dificultad hoy nos conformamos con saber que existe.10/02/2008 Ahora toca buscar el acceso al Callejo Grande por el Hospital. En esta búsqueda nos encontramos con dos alternativas en la cresta hacia el Hospital: Una a la izda que por la caída que ofrece se descarta fácilmente y una trepadilla a la derecha que continúa con un destrepe. Este último paso cuenta con la emoción de una gran verticalidad y alguna plaquita de hielo por lo que hoy no está a nuestro alcance (o al mío). Así que supone el fin de nuestra ruta.10/02/2008 Damos media vuelta con la sensación de haber suspendido el examen. Ahora para bajar sí que cogemos la “línea” Pico-Chozo por lo que la emoción continúa al pisar rocas inestables primero y atravesar escobas después.10/02/2008 Jesús no se rinde: Sabe que ha perdido tan sólo una batalla; el corredor oblicuo, un día (no muy lejano), será material para escribir una ruta.10/02/2008 Llegamos al camino y continuamos bajando. Se agradece la sombra de los robles. El río Carrión y el embalse de Camporredondo son dos grandes espejos por el reflejo del sol sobre ellos.10/02/2008 Llegamos a Vidrieros después de unos cuarenta minutos después de salir del Chozo, donde habíamos parado a comer. Nosotros terminamos por hoy pero la ruta no termina aquí: Dejamos pendiente enriquecerla con otro tramo hasta el Pozo Oscuro y/ o al Curavacas.